<p><span class=¿Por qué en las zonas azules las personas viven más de 100 años? 

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¿Por qué en las zonas azules las personas viven más de 100 años? 

En los años setenta, comenzaron las primeras investigaciones sobre longevidad y los científicos empezaron a proponerse alargar la vida incluso una esperanza de vida de cien años. La primera investigación que comenzó a dar frutos fue realizada en Okinawa, Japón, donde encontraron que había una extraordinaria cantidad de población que moría hasta después de esa edad. Pero no fue hasta 2001 con el “Okinawa Project”, que comenzó a difundirse el estudio de las características que hacían que poblaciones enteras gozaran de muchos individuos centenarios: las llamadas zonas azules. 

¿Qué son las zonas azules? 

El origen del término zona azul se debe al médico italiano Gianni Pes, quien en colaboración con el demógrafo belga Michel Poulain, comenzaron a investigar las zonas con gente centenaria y, al marcarlas en un mapa con puntos azules, comenzaron a ver cómo se generaban grandes manchas de tal color en lugares como Cerdeña, Italia. 

Con base en esa idea, se comenzó a llamar zona azul a toda región donde la población rebasara la esperanza de vida promedio mundial de edad. Ahora podemos nombrar así a lugares del mundo como Okinawa Japón, la península de Nicoya en Costa Rica o la isla Icaria en Grecia, poblaciones que han sido visitadas e investigadas por el periodista Dan Buettner, quien también agregó Loma Linda en California Estados Unidos, ya que, si bien no era en sí una gran zona azul, él quería saber si en su país podía existir e incluso crearse una.  

En efecto, logró crear una zona azul en Estados Unidos a pesar de sus bajos índices de supervivencia. Podemos visualizarlo en su documental Vivir 100 años, el secreto de las zonas azules en Netflix. 

¿Por qué tanta gente logra rebasar los cien años en las zonas azules? 

Los aspectos básicos que ocurren en dichas zonas son provocados por las siguientes características: 

Alimentación 

Los grandes congresos de nutrición no paran de hablar de uno de los descubrimientos hechos en Cerdeña Italia, donde la dieta mediterránea mostró beneficios para la salud física e incluso la mental. Es una dieta que contiene cantidades importantes de verduras, frutas, menos cantidades de cereales y proteínas, así como pequeñas cantidades de grasas y azúcares. Una pirámide nutricional antiinflamatoria que ayuda al adecuado funcionamiento del cuerpo, con particulares beneficios en el sistema nervioso y que se asemeja en muchas zonas azules.  

Sentido de vida 

En el caso de Japón, Buettner reconoce en sus entrevistas que la gente centenaria posee un particular sentido de vida gracias a lo que ellos llaman ikigai. Es una legendaria forma en que la gente reconoce el motivo de su existencia y lo ejerce al descubrir su misión, su vocación, su profesión y su pasión, invirtiéndolas en una actividad que desarrollan por el resto de sus días y que les da motivos para estar vivos, para sanar si fuera el caso y para aportar algo socialmente.  

Actividad física y estilo de vida 

En Cerdeña, la gente caminaba cuesta arriba varias cuadras para ir a la iglesia; en Japón, los ancianos no tienen sillas, reposan en pequeños banquitos y, sin darse cuenta, hacen cientos de sentadillas al día cuando se paran de la mesa. En Nicoya, un hombre centenario monta a caballo todos los días para pastorear a sus animales y en Loma Linda, California, la gente permanece en grupos deportivos y practica el voluntariado, a veces cargando cajas u otros productos para llevar ayuda, pero en todos los casos, su estilo de vida conlleva actividad física que va de moderada a pesada y que es parte de su cotidianeidad. 

Factores medioambientales 

En todas las zonas azules, encontraron que las condiciones medioambientales propiciaban el esparcimiento en familia y en grupos, menos uso de aditivos en las comidas, ya que había más recursos naturales en su ambiente y menos comida rápida cerca de ellos. 

Hay lugares donde la gente se encuentra y socializa, incluso diseñados arquitectónicamente para ello, como sucede en Singapur, que posee los índices de promedio de vida más altos. En este país, se apoya económicamente para que la gente mayor viva cerca de sus hijos. Hay políticas públicas para regular el azúcar en refrescos y otras que promueven las comidas saludables en los establecimientos; más impuestos a los autos y menos al arroz integral, así como muchos senderos, gimnasios y zonas de interacción social, lo cual permite que las personas nunca se abandonen físicamente, ni se queden en la soledad con hábitos sedentarios. 

Relaciones interpersonales 

Finalmente, tanto en Icaria, Grecia, como en Cerdeña y Japón, Buettner observa que las personas permanecen reunidas, cuidan a los mayores por turnos, viven en parejas o en grupos con algún objetivo particular, lo que hace que su entorno social sea placentero y que las personas se consideren “parte de” algo más grande, que a su vez las hace sentir importantes o necesarias para otros. Esto también se relacionaba con la cantidad de años que alcanzaban a vivir. De hecho, según estudios estadísticos, la posibilidad de una vida más larga y saludable aumenta de 58 % cuando las personas viven con alguien y llega hasta 84 % si la persona tiene una vida social activa. 

¿Cómo crear tu propia zona azul? 

Buettner sugiere más factores. Podríamos decir que, si tú te planteas hacer de tu casa y de tu familia una zona azul como tu propósito de vida, sólo tendrías que reconocer que, con un poco de comida saludable, reuniones regulares con amigos y familiares, la elección de una misión de vida, el ejercicio cotidiano y un toque de colaboración social en la vida de los demás, podrían hacer de tu casa, tu comunidad o cualquier espacio o grupo social al que pertenezcas, una potencial zona azul.  

Por Rosario Otero 

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