<p><span class=Drácula: ¿en qué se inspiró Bram Stoker para escribir esta novela de vampiros?  

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Drácula: ¿en qué se inspiró Bram Stoker para escribir esta novela de vampiros?  

Con un movimiento de su poderoso brazo, el conde cerró la puerta de golpe, y los grandes cerrojos sonaron y produjeron ecos a través del corredor, al tiempo que caían de regreso en sus puestos. Regresamos a la biblioteca en silencio, y después de uno o dos minutos yo me fui a mi cuarto. Lo último que vi del conde Drácula fue su terrible mirada, con una luz roja de triunfo en los ojos y con una sonrisa de la que Judas, en el infierno, podía sentirse orgulloso. 

Éste es un fragmento de Drácula, una de las novelas más renombradas de la literatura mundial, surgida de la imaginación de Bram Stoker, autor de origen irlandés, que trajo al mundo a uno de los personajes de terror más sobresaliente y popular en todo el mundo, convirtiéndolo en el vampiro con mayor influencia y representación en el teatro, el cine y la música. 

Lanzamiento de la novela “Drácula”  

El 26 de mayo de 1897 salió a la luz, por primera vez, Drácula, novela escrita por Bram Stoker. Este libro es considerado una obra maestra de la literatura de terror pues, aunque ya existían crónicas que hablaban sobre criaturas míticas que transitaban entre el mundo de los vivos y los muertos y se alimentaban de sangre humana, ésta dio la forma definitiva al mito del vampiro. 

El libro cuenta la historia del conde Drácula, un vampiro de Transilvania, que viaja a Inglaterra con la intención de esparcir su maldición desde esta tierra al resto del mundo. En el trayecto, Jonathan Harker, su esposa Mina, Lucy y su prometido Arthur y el profesor Van Helsing se enfrentarán a la ira del conde. 

La novela pertenece al género epistolar, es decir, que está narrada a través de una serie de entradas de diarios, cartas, telegramas y recortes de periódico, lo cual brinda a sus lectores una idea del miedo y el terror que la presencia de Drácula ha traído a la vida de los personajes. 

@adrianavc32

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¿En qué se inspiró Bram Stoker para escribir el libro? 

En el imaginario popular, persiste la idea de que Stoker se inspiró en un personaje histórico para la construcción de su Drácula mítico. Se trata de Vlad Tepes o Vlad III “el Empalador”, príncipe de Valaquia, que vivió en el siglo XV y que ha pasado a la historia, entre otras cosas, por sus prácticas sanguinarias y crueles. Sin embargo, se ha comprobado que Stoker no tuvo conocimiento de este dignatario rumano y que, en realidad, la relación que se estableció entre el Vlad Tepes histórico y el conde Drácula de la ficción correspondió a la ambición de poner en la mira ciertos puntos geográficos de Rumania e Inglaterra       —sitios donde se desarrolla la novela— para atraer al turismo y también para convertir al personaje en una especie de símbolo nacional rumano. 

A principios del siglo XXI, un grupo de investigadores, liderado por el inglés Phillip Spedding, encontraron en la Biblioteca de Londres cerca de 25 títulos en los que Stoker había hecho anotaciones y marcas. Con base en su hallazgo, los especialistas desarrollaron la hipótesis de que el escritor habría sacado la idea de su Drácula, de varias conversaciones con un intelectual húngaro, quien le contó las historias de Vlad Draculea, un príncipe de la región rumana llamada Valaquia. 

En estos mismos libros, Stoker hizo comentarios, subrayados y hasta instrucciones para copiar algunos párrafos que después fueron utilizados para su magna obra. 

Entre los títulos más relevantes encontramos Round about the Carpathians de Andrew F. Crosse y Transilvania: sus productos y su gente de Charles Boner, que sirvieron para ambientar la historia. Pero quizá el título más destacado sea el Libro de los hombres lobo escrito por Sabine Baring-Gould, donde se hace mención de Erzsébet Báthory, una sanguinaria condesa húngara que, en búsqueda de la eterna juventud, secuestró y asesinó a decenas de jóvenes para luego beber su sangre. 

Drácula en la cultura popular 

La representación de Drácula realizada por Stoker es una de las más icónicas e influyentes de un vampiro en la literatura, el arte y la cultura popular. A diferencia de otras obras, Drácula no se presenta como una criatura miserable, sino que es un hombre atractivo, intrépido, astuto, sexual e implacable. 

A la recatada sociedad victoriana de la época, le fascinó y escandalizó la manera en que los personajes hablan de sus pasiones y cómo este conde se concebía a sí mismo como un hombre de estado severo y con grandes principios. 

Como ocurre con otras obras literarias, con Drácula han sido las adaptaciones cinematográficas las que lo han fijado en el firmamento de la cultura popular. Desde las versiones icónicas en Nosferatu (1922), película muda alemana, o Drácula (1931) personificado por Béla Lugosi, pasando por la inquietante interpretación de Gary Oldman en la adaptación de Francis Ford Coppola de 1992, hasta numerosas series, como Buffy la cazavampiros, True Blood, The Strain o bien, el anime Hellsing, Castlevania y hasta la saga Crepúsculo. Estas interpretaciones han explorado la humanidad del personaje, profundizando en su historia, motivaciones y relaciones con otras personalidades. 

Vale la pena dar lectura a la obra original, examinar cómo ha evolucionado cada interpretación y cómo han contribuido al legado de esta legendaria figura literaria. 

¿Cuál es tu vampiro favorito?  

Por Gabriela Sánchez Ibarra 

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