<p>Alexander Von Humboldt: explorador de la naturaleza y la libertad</p>
<p>Alexander Von Humboldt: explorador de la naturaleza y la libertad</p>

Alexander Von Humboldt: explorador de la naturaleza y la libertad

En la década de 1770, el rey de Prusia, Federico el Grande, se inclinó sobre un niño famoso por acarrear insectos y plantas en sus bolsillos para preguntarle si pensaba conquistar el mundo como Alejandro Magno. Cuenta la leyenda que el niño, Alejandro de Humboldt, le respondió: 

—Sí, pero con la cabeza. 

Humboldt no conquistó el mundo, pero el mundo sí lo conquistó a él. Era una persona inteligente, curiosa e incapaz de mantenerse quieta. Todo lo que existía sobre la faz de la Tierra le resultaba interesante y dedicaría casi toda la vida a estudiarlo. 

El mundo de Humboldt 

Humboldt nació en el seno de una familia acomodada de la aristocracia prusiana en 1769. Sus padres, Alexander Georg von Humboldt y Marie Elisabeth, no podían ser más distintos: Alexander era un hombre muy cariñoso con sus hijos —eran    dos—, pero sus deberes para con la corte lo mantenían alejado de la familia; Marie nunca se caracterizó por ser una madre afectuosa, pero se encargó de que sus hijos tuvieran la mejor educación posible para el siglo XVIII. La presión que ejercieron ella y los tutores no sólo reforzaron su polifacética educación, sino la convicción de terminar haciendo lo que quiso.  

Retrato de Alexander von Humboldt, Friedrich Georg Weitsch, 1806.
Retrato de Alexander von Humboldt, Friedrich Georg Weitsch, 1806.

En 1797, se fue a París y trabó amistad con el botánico Aimé Bonpland. Ambos eran unos aventureros e intentaron unirse, sin éxito, a Napoleón en su excursión a Egipto, pero el clima bélico dominante en Europa les impidió organizar cualquier tipo de viaje. Eso no los detuvo, así que dejando de lado esas ambiciones y viajaron por la costa del mar Mediterráneo desde Marsella hasta Alicante, unos mil kilómetros, para probar suerte con los reyes españoles y embarcarse al otro destino que llenaba sus fantasías: el continente americano. 

La exploración por Latinoamérica 

Humboldt y Bonpland llegaron a Nueva Andalucía, hoy Venezuela, en 1799. Alquilaron una casa en Cumaná desde la cual emprendían pequeñas expediciones a los alrededores. Frente a su cuartel general había un mercado de esclavos que llevaba funcionando desde el siglo XVI y todos los días Humboldt veía el comercio de personas traídas desde África y se convertiría en un abolicionista por el resto de su vida. 

El tiempo que pasó en Venezuela, viendo el efecto que la agricultura tenía sobre el medioambiente lo llevó a formular una teoría sobre el cambio climático generado por la actividad humana. Esto no es un concepto nuevo, y aunque seguro ya se había hecho notar antes, Humboldt fue de los primeros que estudió el fenómeno de manera sistemática. 

@cehm_mx

Conoce, en esta cápsula, al explorador Alexander von Humboldt. #HistoriaDeMéxico #Historia #Humboldt #México #AlexanderVonHumboldt #ParaTi

♬ sonido original – CEHM

Durante los cuatro años posteriores a su llegada, viajarían a Cuba, cruzarían los Andes y recorrerían el río Orinoco hasta encontrar su unión con el Amazonas, una conexión que        hasta ese momento se creía una leyenda. Subieron al Chimborazo, el volcán más alto del continente, sin equipo de escalada y sufrieron el llamado “mal de montaña”: mareos, dolor de cabeza, vómito, vértigo y desorientación. La cercanía con la muerte no le impediría a Humboldt desarrollar ciencia, así que hizo limonada de su experiencia: anotó qué síntomas iba sufriendo y cuándo; fue el primero en relacionar el mal de montaña a la falta de oxígeno en las alturas. 

Humboldt en México y el proceso de independencia 

En 1803, los viajeros llegaron a México, entrando por Acapulco. Apenas llegando, Humboldt realizó la cartografía de la bahía, como había hecho con los ríos y montañas en Sudamérica. 

Antes de salir de Europa en su gran viaje, Humboldt había trabajado como inspector de minas, y en su viaje por la Nueva España visitaría las minas de Taxco, Pachuca y Guanajuato. Humboldt estaría un año en México, tiempo en el que fraternizó con la creciente comunidad científica de la Colonia. 

Hizo mediciones de la altura del Popocatépetl, bastante precisas incluso para estándares modernos. Lo interesante de esto es que calculó la altura sin ascender al volcán, pues la determinó con trigonometría y concluyó que medía 5403 metros. El Popocatépetl mide 5426 metros. 

Si bien es cierto que su recorrido por México se concentró en puntos de ambas costas oceánicas y la región central, no se limitó a registros científicos. En 1808, publicaría el Ensayo político sobre el reino de la Nueva España, en el que vaticinó el surgimiento de la independencia como respuesta a la opresión y reflejando la Revolución Francesa. 

Su influencia en América tuvo otro efecto retroactivo porque en París, a la vuelta de sus viajes, conoció a un joven Simón Bolívar que andaba buscando apoyo para su revolución en Venezuela. Bolívar quedó asombrado por la pasión con la que Humboldt hablaba de su tierra y eso lo inspiraría a continuar con la liberación del continente. 

Humboldt estaba convencido de que la libertad era algo inherente a la vida en el planeta porque “la naturaleza es el terreno de la libertad”. 

Por Amílcar Amaya 

Deja un comentario