Macchu Pichu Macchu Pichu

Machu Picchu, leyendas sobre el origen de la ciudad en las nubes 

La ciudad de Machu Picchu fue fundada alrededor del año 1450 por el primer emperador inca, Pachacuteq. Se construyó en la cima de una montaña a dos mil cuatrocientos metros de altura en los andes peruanos. Fue abandonada tras la conquista española en el siglo XVI y “redescubierta” en 1911 por el explorador estadounidense Hiram Bingham. 

Aunque Machu Picchu no era una ciudad perdida ni desconocida, sin duda, el trabajo de Bingham mostraría la ciudad al mundo de nuevo, pero esta vez, rodeada de leyendas sobre su fundación y construcción. 

La leyenda de Wiracocha y Pachacuteq 

La principal deidad del mundo inca era Wiracocha, el dios creador de todo. Era una deidad acuática que surgió del lago Titicaca. Wiracocha se encarnó en la forma de un inca para convencer a Pachacuteq de erigirle una ciudad cerca de las nubes. Le señaló un lugar en específico, entre tres picos que forman una especie de rostro gigante mirando hacia el cielo. 

La leyenda dice que ese es el rostro de Wiracocha velando por su pueblo, aunque desde la distancia, porque un día miró al océano Atlántico y se fue sobre las aguas jurando un día regresar. 

@la.peruanidad

Dioses de los Incas. #incas #tawantinsuyo #dioses #cosmovisionandina #wiracocha

♬ original sound – La Peruanidad

Pachacuteq y el dios del Sol 

Otra leyenda del origen de Machu Picchu cuenta que cuando Pachacuteq se enfrentó a un pueblo rival, los chancas, venció gracias a la ayuda del dios del Sol, Inti, que transformó las rocas de la ciudad de Cusco en poderosos soldados. Como celebración, Pachacuteq mandó a construir Machu Picchu, pero se volvió arrogante y no reconocía la intervención divina como esencial para la victoria. Esta actitud molestó al dios y no dejaba que la ciudadela se completara. Pachacuteq acudió al consejo de la diosa de la Luna, Quilla, quien le sugirió prepararle al dios una comida en la montaña Huayna Picchu para aplacar su ira. Funcionó y así la ciudadela pudo terminarse. 

@civitatis

¿Conocías esta leyenda de una de las Maravillas del Mundo? 🇵🇪✨ #Peru #MachuPicchu #TravelTikTok #Leyendas #AprendeEnTikTok

♬ Intazrini – T R V P x M U S I C & PROJECT 2191

La leyenda de Hatumyumiroc 

En relación con las leyendas que vienen a continuación, recientes descubrimientos hechos por el Geopolymer Institute de Francia indican que los pueblos de la región andina aplicaron sus avanzados conocimientos en cerámica para ¡manufacturar rocas! Así es, los incas hacían rocas artificiales con piedras pulverizadas, aglomerantes vegetales y moldes, lo que facilitaba mucho su traslado y colocación. Sin embargo, como veremos, las leyendas son mucho más interesantes. 

Cuenta la leyenda que, cuando se estaba construyendo la ciudadela, un grupo de trabajadores batallaba mucho para mover un gran bloque de piedra que debían llevar a su posición final. Aplicaban toda la fuerza que podían, pero como no lograban moverla ni un centímetro, decidieron parar un momento a buscar soluciones. En ese momento, un anciano se les acercó y les dijo que de ese modo no iban a lograr nada, debían tratar con respeto a la roca y hacerle ofrendas. 

Al poner en práctica estos consejos, la roca cedió a los esfuerzos de los trabajadores y hay quien dice que hasta se movió sola. Así pudieron llevarla hasta su destino. 

Hatumyumiroc significa “piedra angular” en quechua. Una piedra angular no es sólo la primera que se coloca en una construcción, sino la que acaba definiendo la posición de todas y cada una de las demás. 

La leyenda del mensajero 

Otra versión de la leyenda sobre el origen de Machu Picchu dice que los dioses del tiempo le pidieron a Pachacuteq que construyera un lugar para ellos. El emperador inca le rogó al sumo sacerdote Apusaywa que buscara consejo en los dioses para descubrir cómo mover las grandes rocas que se necesitaban. 

Cuando el sacerdote dormía, Coriq’ente, el colibrí dorado del Sol, se acercó a Apusaywa en el sueño y le dijo que no se preocupara, la ciudad era voluntad de los dioses y su construcción estaba asegurada. Ellos le regalarían a su pueblo dos plantas mágicas, una que transformaría las rocas en barro para poder ser trasladadas con facilidad, pero debía ser olvidada después para mantener el secreto, y otra, llamada koka akulli, que servía para levantar el ánimo de los trabajadores y les permitía recuperar energías. 

La leyenda del fuego sagrado 

Machu Picchu era un santuario dedicado a la adoración del Sol. Las sacerdotisas del templo del Sol no sólo eran clarividentes y otorgaban consejo al gobernante, sino que eran las encargadas de mantener la fuerza del fuego sagrado, y por las noches, absorbían la luz de las estrellas con esmeraldas para que el Sol siguiera su camino un año más. 

Las leyendas brindan una respuesta empírica a fenómenos inexplicables, educan y hacen que el conocimiento fluya de una generación a otra. El saber ancestral se transmite de boca en boca y sobrevive, igual que el fuego sagrado de la leyenda. 

Por Amílcar Amaya 

Temas Relacionados:

Deja un comentario