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Neuralink y los inevitables problemas de la bioética

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Hasta ahora, nuestro cerebro depende únicamente de las conexiones que hace por sí mismo para funcionar correctamente. No necesita de un aparato externo para recibir información, almacenarla o destruirla. Pero Neuralink, de Elon Musk, pretende meterse con nuestras cabezas para relacionarnos con la tecnología virtual directamente. ¿Qué representaría este implante cuando llegue a hacerse realidad? 

Neuralink en la ciencia ficción 

En la novela de Philip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (1968), así como en la película El vengador del futuro (1990), protagonizada por Arnold Schwarzenegger y la obra Neuromante de William Gibson (1984), aparece un hecho singular: existe la tecnología capaz de implantar recuerdos falsos en las personas. Con esta técnica, las personas implantadas actúan de acuerdo con la voluntad de quienes detentan un poder. 

El cine lleva a un extremo mayor los implantes en el cerebro: en Matrix (1999 y sus secuelas hasta 2021), las mentes de los humanos están conectadas a una realidad virtual que es controlada por inteligencias artificiales. ¿Te suena a Neuralink? 

@valentinarivasss

¿Dejarías que te pusieran un chip en la cabeza? 🧠👀 #JulitePoneEnContexto #Viral #neurotecnologia #elonmusk #fyp #aprendeentiktok #tiktok #lentejas

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Neuralink se dedica a diseñar chips cerebrales que conectarán los pensamientos de una persona con equipos de inteligencia artificial. Una de las finalidades de este proyecto es ayudar a las personas con tetraplejia (parálisis parcial o completa de las cuatro extremidades del cuerpo y el torso) a recuperar su independencia a través del control de ordenadores y dispositivos móviles. 

¿Qué hace Neuralink?  

Neuralink está diseñando un implante en el cerebro que permitirá controlar, mediante bluetooth, una computadora o un dispositivo móvil. Algo similar a los sistemas que obedecen a las órdenes que se dan a una computadora mediante la voz, pero en esta ocasión bastará con pensar la orden o con tener la voluntad. 

Dicho implante debe conectarse a diferentes neuronas mediante hilos de escala micrométrica en áreas del cerebro que controlan el movimiento. Este primer diseño es el punto de partida para incrementar los canales de comunicación con más áreas cerebrales.  

@ac2alityespanol

¿Cederías tus recuerdos a Elon Musk? Fuente: Forbes #explicamelofacil #aprendecontiktok #noticias #elonmusk #neurotecnologia

♬ Grammarg – BLVKSHP

De este modo, se pretende dar solución a muchos trastornos neurológicos, restaurar la función sensorial y del movimiento y, además, ampliar la manera de interactuar con las inteligencias artificiales y con nosotros mismos. 

Los problemas bioéticos que Neuralink representa 

De manera inicial, este proyecto parece altruista, enfocado en resolver problemas de personas con grandes discapacidades, sin embargo, la solución de un problema genera invariablemente otros. 

Acceso a Neuralink 

Pongamos por caso: ¿cuántas personas tetrapléjicas hay en el mundo? Alrededor del 10 % de la población mundial, o sea 650 millones de personas viven con una discapacidad y cerca del 1 % tiene tetraplejia. Además, el 80 % de las personas con discapacidad vive en países en desarrollo, es decir, donde los recursos económicos son escasos y los servicios de salud para la población en general son insuficientes.  

Retribución económica 

¿La gran inversión en investigación y desarrollo de tecnología para crear los chips de Neuralink no tendrá retribuciones económicas? Surge un problema ético: ¿la empresa regalará o venderá a mínimos precios los chips que la mayor parte de personas tetrapléjicas pueda pagar? ¿Por qué lo haría? ¿Sólo se producirán chips para quienes puedan pagarlo?  

Consentimiento y salud de Neuralink 

Además del problema económico de costos y beneficios al que se enfrenta Neuralink, surge otra posibilidad: que se transmitan datos del cerebro a los aparatos de inteligencia artificial, ¿generará también la posibilidad de transmitir datos del aparato al cerebro? ¿La persona sería consciente de esta llegada de datos?  

Además, esos nuevos datos podrán funcionar como un virus que suplante operaciones cerebrales y se podría arrebatar a la persona datos particulares, íntimos, con los cuales se podrá comerciar, traficar y exhibir vulnerando la individualidad del usuario. Peor aún: se podría programar una serie de pensamientos y conductas en el usuario en beneficio del propietario de Neuralink (o de su usufructuario). 

Penetrar en la intimidad del pensamiento de las personas sin saberlo y sin su consentimiento puede ser demasiado peligroso como para que no haya, antes de la existencia de los chips y sus programas, una legislación que regule las intenciones, las acciones y los objetivos de la neurotecnología, con el fin de evitar una manipulación de las personas en beneficio de unos cuantos poderosos. 

Evitar caer en el optimismo de Elon Musk y Neuralink 

La manipulación ya existe: los medios de información masiva, los discursos oficiales de los gobiernos y los programas de estudios de todas las naciones ya influyen poderosamente en la conducta de las personas, pero se puede llegar a más: ¿acabaremos como los personajes de Blade Runner o de Matrix? Antes que nada, conviene informarnos, cuestionar estas tecnologías y evitar caer en el optimismo desaforado de los tecnópatas. 

Por Gabriel Calderón  

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