<p>Esta información genética sólo nos llega vía materna</p>
<p>Esta información genética sólo nos llega vía materna</p>

Esta información genética sólo nos llega vía materna

Es debido a nuestra madre, y a sus cuidados, que agradecemos la vida. Sin embargo, pocas veces sabemos con certeza qué tanto de nuestra madre o padre tenemos en nuestro ADN. Claro que en nuestras clases de biología nos dijeron que era un 50% y 50%, si aplicamos las leyes de Mendel, pero a nivel genético esto es un poco más complejo, pues hay información que sólo nos llega por la vía materna: el ADN mitocondrial. 

Ésta es una mitocondria, por si no recordabas tus clases de biología.

ADN mitocondrial vs ADN nuclear 

Empecemos por explicar qué son las mitocondrias. Éstas son unos compartimentos que generan energía celular a partir de reacciones bioquímicas, lo interesante es que estos organelos (partes de una célula) tienen su propio ADN. Dicho material genético es un pequeño cromosoma de forma circular que contiene genes que codifican proteínas mitocondriales, por lo que una mutación en ese ADN genera una enfermedad mitocondrial, lo que implica la incapacidad de producir suficiente energía en órganos como el músculo y el cerebro, o el riñón. El ADN mitocondrial, a diferencia del ADN nuclear, se hereda de la madre, mientras que el ADN nuclear se hereda de ambos progenitores. 

Art Design GIF by dualvoidanima
El ADN, esa cadena de información casi infinita. 

Herencia materna 

Aunque ha habido un debate importante sobre si la transmisión del ADN mitocondrial (o, para abreviar, ADNmit) paterno puede coexistir con la transmisión materna del ADNmit, en general se sabe que las mitocondrias y el ADNmit se heredan exclusivamente por vía materna en humanos.  

Pero ¿cómo sucede esto? El cigoto es la célula que va a dar origen a un nuevo individuo, esta célula se forma con la unión de un espermatozoide y un óvulo, el óvulo es la célula reproductiva femenina, por lo que contiene la información genética de nuestra madre y el espermatozoide tiene la información genética de nuestro padre.  

El famoso momento de la fecundación, en la que tanto óvulo como espermatozoide cumplen un papel activo.

 

En el momento de la fecundación, sólo el núcleo del espermatozoide logra penetrar al óvulo, por lo que la información del citoplasma (que es donde se encuentran las mitocondrias) del espermatozoide no se integra al cigoto. Por lo tanto, el nuevo individuo sólo tendrá la información genética de las mitocondrias del óvulo.  

Por otro lado, es importante mencionar que hay aplicaciones prácticas sobre la utilidad de conocer el ADN mitocondrial: éste nos ayuda a establecer relaciones de parentesco entre nietos y sus abuelas cuando no se posee la información genética de la madre, ayudando a identificar restos humanos antiguos. 

Así que ya sabes, ahora podrás agradecerle por más a tu madre o abuela gracias a sus mitocondrias y ADN. 

Por Gildardo Velasquillo

Temas Relacionados:

Deja un comentario