Una persona sirviéndose un vaso de leche Una persona sirviéndose un vaso de leche

¿En serio necesito tomar leche? 

25 septiembre, 2023
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¿Eres de las personas adultas que no perdonan al desayunar o cenar su vasito de leche de vaca, o acompañada con cereal, un licuado con fruta, ¡ah! o una opción muy popular: leche con chocolate? 

Se trata de un alimento que quizá fue tan disfrutable en los primeros años de vida, que algunas personas deciden prolongar el placer de beberla hasta la adultez. Pero ¿la disfrutamos por lo que nos representa emocionalmente o porque nuestro cuerpo la necesita para estar bien nutrido?, ¿sirve para mantener mi salud o debo respetar el dicho tan mexicano de “si la leche es poca, al niño le toca”? 

El consumo de leche en cada etapa de crecimiento 

Lo primero que debes saber es que cada cuerpo es distinto y que tu estado general de salud determinará qué necesitas.  

Al nacer, la leche materna es el mejor alimento, pues además de que la madre produce la leche con los nutrientes específicos para su recién nacido; la Organización Mundial de la Salud recomienda que sea su alimento exclusivo durante los primeros seis meses de vida. Después, podrá comer otros alimentos sin abandonar la lactancia materna hasta los dos años de edad o más. Se ha comprobado que quienes fueron amamantados tuvieron 13 % menos riesgo de padecer sobrepeso u obesidad en la niñez. 

Durante la infancia, la leche de origen animal es un producto clave para alcanzar los máximos niveles de crecimiento. El consumo excesivo de leche puede desplazar el consumo de frutas y verduras, ya que, al ser un producto de alto nivel proteico, satisface el hambre. Además, al combinar la leche con cereales industrializados o con polvos con sabor (como el de chocolate) altamente azucarados, el riesgo de tener sobrepeso u obesidad aumenta.  

El consumo de leche en la adolescencia ha sido poco estudiado. El consenso es que se trata de un alimento esencial para obtener las cantidades de calcio necesarias en el proceso de desarrollo óseo y reduce el riesgo de fracturas. Una preocupación de las personas expertas en nutrición es que el consumo de leche no azucarada ha disminuido en varios países, mientras el consumo del cigarro o productos con nicotina aumenta. 

Resulta que la nicotina, como droga estimulante, produce una sensación subjetiva de saciedad, lo que lleva a reducir el consumo de alimentos con alto nivel de proteína, entre ellos, la leche. Otro factor que influye en una ingesta menor de leche es la intolerancia a la lactosa. 

@paulii_ignaciia

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¿Los adultos necesitan consumir leche? 

Según la historia de tu consumo de leche de origen animal, será tu relación con ella en la vida adulta. También influyen otros factores, como lo afirma la investigadora pediatra española Ana Martínez Rubio: 

Las personas deciden sus opciones alimentarias por diversas razones: el modelo familiar, las ideas imperantes en su entorno, las creencias sobre salud, los conocimientos científicos, las normas religiosas, etc. Y en las últimas décadas se ha sumado además la presión de la industria y la publicidad a través de todos los medios de comunicación. 

Entre algunas investigaciones científicas recientes, se encuentra la que afirma que adultos mexicanos con obesidad, de entre 18 y 50 años de edad, lograron perder más masa grasa y bajar a sobrepeso al consumir leche entera de vaca, en comparación con los que no la consumieron o tomaron otro tipo de leche, independientemente de la actividad física que realizara cualquiera de ellos. 

Así que, para dar con la respuesta certera a qué onda con la leche y tu salud, lo mejor es que consultes directamente a una persona especialista en nutrición. La regla general para la población adulta mexicana, según la Secretaría de Salud es “la moderación en el consumo de alimentos de origen animal por su alto contenido de colesterol y grasa saturada, excepto pescado, aves como pavo y pollo sin piel, carne magra, y leche semidescremada o descremada”. Quizá tomarla en cuenta es un buen punto de partida. 

Por Georgina Montalvo 

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